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GTIA LabsINGENIERÍA APLICADA AL NEGOCIO

Automatización3 min de lectura

Del Word a mano al presupuesto que se genera solo

Si cada oferta que sale de tu empresa la escribe una persona a mano, no estás perdiendo solo tiempo: estás perdiendo ventas por lentitud y margen por errores de cálculo. Y es uno de los problemas que mejor se resuelven.

Hay un patrón que se repite en empresas que venden algo configurable —maquinaria, instalaciones, mobiliario, proyectos a medida—. El comercial recibe una petición, abre el Word de la última oferta parecida, cambia lo que hay que cambiar, busca precios, calcula, revisa, manda. Tres días si hay suerte.

Y mientras, el cliente está pidiendo lo mismo a otros tres.

El problema no es escribir el documento

Esto es lo primero que hay que entender, porque quien lo ve como «un problema de plantillas» lo resuelve mal. Montar el PDF es la parte fácil. Lo difícil es lo de antes:

Por eso el trabajo de verdad de un proyecto así no es programar: es ordenar el catálogo. Y es la parte que nadie quiere hacer, porque obliga a tomar decisiones que se llevaban años posponiendo.

Lo que hay que decidir antes

Qué opciones existen de verdad, cuáles se pueden combinar, cuál es el precio oficial de cada cosa y cuánto cuesta. Si eso no está claro, ningún configurador lo va a arreglar: solo va a automatizar el desorden.

Qué se gana además del tiempo

Rapidez, que es lo que decide muchas ventas

En una compra comparada, contestar el mismo día frente a contestar el jueves que viene cambia el resultado. No porque tu producto sea mejor, sino porque estás cuando el otro se está decidiendo.

Coherencia

Cuando cada oferta la escribe una persona, cada oferta es distinta. Precios distintos para lo mismo, condiciones distintas, y un cliente que compara dos presupuestos tuyos y encuentra diferencias. Eso resta credibilidad.

Margen visible

Al meter el coste en el mismo sitio que el precio, cada oferta lleva su margen al lado. Deja de ser una sorpresa de fin de mes.

Y el cliente puede configurar él

Cuando el catálogo está ordenado y las reglas están dentro del sistema, se puede poner delante del cliente. En ARMOR GT es lo que pasa: el cliente configura su proyecto en la web y la oferta se genera sola. El comercial deja de escribir documentos y se dedica a cerrar.

Cómo se hace sin que se convierta en un proyecto eterno

Con una familia de producto. Una sola. La que más vendas o la que más ofertas genere. Se ordena esa, se monta el generador para esa y se pone a funcionar.

Cuando lleve un mes sacando ofertas de verdad, se añade la siguiente familia. Y así. Este orden importa: los proyectos que intentan ordenar el catálogo completo antes de generar la primera oferta suelen morir en la fase de ordenar, porque no se ve ningún resultado durante meses.

Si en tu caso el problema no es la oferta sino el papeleo de después, mira qué se puede automatizar de lo que ya haces. Y si lo que dudas es si esto pide un programa nuevo o adaptar el que tienes, lo tratamos en software a medida o de catálogo.

Preguntas frecuentes

¿Esto sirve si mis productos son todos distintos?

Sirve si hay reglas, aunque sean complicadas. Si de verdad cada proyecto es único y no se parece a nada anterior, entonces lo que se automatiza no es la oferta completa sino las partes que se repiten: precios, condiciones, formato y cálculos.

¿Tengo que poner mis precios en internet?

No. El configurador puede estar solo dentro de la empresa, para que lo use tu equipo. Abrirlo al cliente es una decisión comercial posterior e independiente.

¿Cuánto se tarda?

La parte técnica es la corta. Lo que marca el plazo es cuánto tarda la empresa en decidir y ordenar su catálogo, sus opciones y sus precios, y eso depende de vosotros más que de quien lo programa.

¿Qué pasa con las ofertas especiales o los descuentos a medida?

Se contemplan como excepción controlada: el sistema genera la oferta estándar y deja tocar lo que haga falta, dejando registro de qué se cambió y por qué.

¿Te suena algo de esto en tu empresa?

No hace falta que sepas qué necesitas. Lo miramos nosotros, te decimos qué se puede quitar de en medio y lo construimos.

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