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GTIA LabsINGENIERÍA APLICADA AL NEGOCIO

Desarrollo web3 min de lectura

La web de una empresa industrial: qué tiene que hacer además de estar bonita

Una web industrial no vende sola: prepara la venta. Su trabajo es que quien entra entienda en un minuto si le sirves, y que quien te contacta llegue con la mitad de las dudas resueltas. Casi ninguna lo hace.

La mayoría de las webs de empresas industriales están hechas como un folleto: quién somos, qué hacemos, contacto. Y luego el comercial recibe correos de gente que no sabe qué necesita, o peor, no recibe nada porque quien buscaba se fue a un competidor cuya web sí le explicó las cosas.

Una web industrial tiene tres trabajos, y ninguno es «estar bonita».

1. Que te encuentren buscando lo que vendes

Nadie busca tu nombre si no te conoce. Buscan el problema o el producto: «máquina de prensa de pecho con carga de discos», «equipamiento para gimnasio de hotel», «instalación llave en mano».

Para aparecer ahí hace falta que cada familia de producto tenga su propia página, con su nombre, sus características y su descripción. Una sola página de «Productos» con un catálogo en PDF es invisible: el PDF no posiciona y la página no habla de nada concreto.

Y si vendes fuera, cada idioma necesita su versión de verdad. Una web que traduce el menú pero deja las descripciones en español no posiciona en el otro idioma.

2. Que filtre antes de llegar a ti

Esto es lo que más tiempo ahorra y lo que casi nunca se piensa. Si tu web explica bien medidas, acabados, opciones y para qué tipo de instalación sirve cada cosa, el que te escribe ya sabe lo que quiere. Y el que no te sirve, no te escribe.

Un paso más allá es dejar que el visitante configure lo que necesita. Cuando el catálogo está ordenado, eso se puede poner delante del cliente y la oferta sale sola: lo contamos en presupuestos automáticos. En ARMOR GT es exactamente lo que ocurre.

3. Que dé confianza a quien compra caro

Cuando alguien va a gastar una cantidad importante, mira si eres real. Y «real» significa cosas muy concretas:

Lo que miden los buscadores y también los clientes

Que cargue rápido, que se lea bien en un móvil y que cada página trate de una cosa concreta. Eso es lo mismo que hace que Google te muestre y que un cliente se quede. No son dos trabajos distintos.

Los errores que vemos una y otra vez

El catálogo en PDF

Cómodo para ti, invisible para el buscador e incómodo para el cliente, que tiene que descargar veinte megas para ver una medida.

Una sola página larguísima

Si todo está en la portada, no hay nada por lo que posicionar. Cada producto y cada servicio necesitan su dirección propia.

Formulario que pide de todo

Cada campo obligatorio de más es gente que se va. Nombre, forma de contacto y qué necesita basta; lo demás se pregunta hablando.

Nadie sabe qué pasa con lo que entra

Un formulario que manda un correo a una bandeja compartida es un formulario donde se pierden clientes. La petición tiene que caer en un sitio donde se vea y se pueda seguir.

Y una cosa que sí es de diseño

El aspecto sí importa, pero por una razón práctica: en industrial el precio suele ser alto y la web es lo primero que se ve. Una web cuidada sostiene un precio; una web descuidada obliga a justificarlo. No es estética, es margen.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas páginas debería tener la web de mi empresa?

Tantas como cosas concretas vendas. Cada familia de producto o servicio por el que quieras que te encuentren necesita su propia dirección, con su texto propio. Una sola página de productos no posiciona por ninguno.

¿Merece la pena tener la web en varios idiomas?

Si vendes fuera, sí, pero de verdad: con las descripciones traducidas, no solo el menú. Una traducción a medias no posiciona en el otro idioma y además transmite descuido.

¿Es mejor una web con gestor de contenidos o hecha a medida?

Depende de quién la va a actualizar y cada cuánto. Si vas a tocar textos y productos a menudo, necesitas poder hacerlo sin llamar a nadie; si cambia poco, pesa más la velocidad y el acabado.

¿Cuánto tarda en notarse en las búsquedas?

Los cambios técnicos y de estructura se notan en semanas. Posicionar por términos con competencia es cuestión de meses y de publicar con constancia, no de un único empujón.

¿Te suena algo de esto en tu empresa?

No hace falta que sepas qué necesitas. Lo miramos nosotros, te decimos qué se puede quitar de en medio y lo construimos.

Cuéntanos tu caso →

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